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En las jornadas de Periodismo y Obesidad de Cuenca
05/02/2026 La SEEDO pide abordar la obesidad también como un problema social
La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad organizó la jornada “Periodismo y Obesidad: el papel de los medios en una enfermedad compleja”, celebrada en Cuenca. Pidieron abordar esta patología también como un problema social.El presidente de la SEEDO, el Dr. Diego Bellido, reconoció que la evidencia científica muestra una clara relación entre obesidad y determinantes sociales de la salud, como el nivel socioeconómico, la educación, el entorno urbano, el acceso a alimentos saludables o las oportunidades para realizar actividad física: “La obesidad se duplica en los entornos más vulnerables, lo que pone de manifiesto que no todos partimos de las mismas condiciones para cuidar la salud”. Según datos recientes, más de la mitad de la población adulta en España presenta exceso de peso, con una mayor prevalencia en los grupos sociales con menor renta y menor nivel educativo. Esta situación, tal y como advierte la SEEDO, “no solo tiene consecuencias clínicas, sino también un importante impacto económico y social, derivado del aumento de enfermedades crónicas, la pérdida de productividad y el deterioro de la calidad de vida”. Las cifras de obesidad son significativamente más altas en comunidades con menor renta (Andalucía, Extremadura, Canarias) y en personas con bajo nivel educativo. Aunque la prevalencia global es similar, las mujeres enfrentan mayores riesgos metabólicos en etapas como la menopausia y sufren un mayor estigma social. Los niños de entornos desfavorecidos tienen muchas más probabilidades de desarrollar obesidad. En este sentido, el Dr. Bellido apuntó que “un mejor control del exceso de peso, incluso con reducciones moderadas, puede traducirse en beneficios relevantes en salud y en un ahorro significativo de recursos sanitarios y sociales”. Por eso, añadió, “emplear recursos en prevención y tratamiento de la obesidad no es un gasto, sino una inversión con retorno para la sociedad”. De la misma manera, subrayó que “el reconocimiento de la obesidad como enfermedad es fundamental: sin reconocimiento no hay prioridad, sin prioridad no hay recursos, y sin recursos no hay solución”. La SEEDO reclama un abordaje integral y multidisciplinar, alineado con la Guía GIRO, que combine prevención, diagnóstico precoz y tratamiento continuado, y que esté integrado en las políticas públicas más allá del ámbito estrictamente sanitario. Igualmente, SEEDO insiste en la necesidad de avanzar hacia políticas públicas que incorporen el principio de “salud”, y actúen sobre los factores estructurales que favorecen la obesidad, con el objetivo de reducir desigualdades y mejorar la salud de la población de forma sostenible. Como solicita la Dra. Andreea Ciudin, de la Junta Directiva de SEEDO y que trabaja en el Servicio de Endocrinología y Nutrición Hospital Vall d’Hebron (Barcelona), “se necesitan políticas y programas nacionales para poder analizar y corregir las ‘capas externas’ que rodean los factores individuales: condiciones de vida, educación, nivel de renta, entornos obesogénicos (factores externos que facilitan el aumento de peso y limitan la capacidad real de elegir hábitos saludables)”. Según recalcó esta experta, “en muchos casos, la obesidad es un reflejo de las desigualdades de nuestra sociedad”; además, apuntó que “a los factores descritos se suma el acceso a los fármacos para obesidad que, dada la falta de financiación por el sistema público, la necesidad de tratarse de por vida en algunos casos y su precio elevado, agrandan la brecha social”. Asimismo, SEEDO pone el foco en el papel de los medios de comunicación, a los que pide rigor y responsabilidad en el tratamiento informativo de la obesidad. “El enfoque mediático influye directamente en la percepción social de la enfermedad y puede contribuir a reducir el estigma o, por el contrario, a reforzarlo”, aseguró Bellido. Desde la perspectiva institucional, y con el foco puesto en concienciar a los decisores de salud, SEEDO está implicada en numerosas iniciativas nacionales e internacionales, “actuando como puente entre ciencia, clínica y políticas públicas”, afirmó Bellido. Una de ellas es la participación en el “Management & Advocacy for Providers, Patients and Systems (MAPPS II)”. España ha sido uno de los seis países seleccionados a nivel mundial para una investigación intensiva dentro del proyecto MAPPS II, liderado por la Federación Mundial de Obesidad (WOF), una iniciativa que podría ayudar a mejorar la gestión de la obesidad en nuestro país desde una perspectiva global y que está alineada con el Plan de Aceleración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los objetivos de CUS (Cobertura de Salud Universal). La entidad forma parte del grupo participativo de este proyecto, junto a otras fundaciones vinculadas con el ámbito de obesidad y asociaciones de pacientes. Tal y como destacó el Dr. Bellido, “para España supone situar la obesidad en el centro del debate sanitario, reforzando la coordinación entre administraciones, profesionales y organizaciones civiles”. En concreto, opinó, “esta iniciativa nos dará mayor visibilidad internacional, el acceso a una metodología rigurosa que combina evidencia, análisis de sistemas y trabajo con pacientes, una oportunidad para abordar desigualdades territoriales y sociales dentro de nuestro propio sistema, y la capacidad de generar recomendaciones que puedan influir en políticas”. España fue elegida porque combina compromiso político, avances recientes en políticas públicas y reconocimiento internacional como país “frontrunner” del Plan de Aceleración de la OMS y ganador del Premio UNIATF de la ONU. Para la vicepresidenta de SEEDO, Gema Medina, desde España se pueden aportar al mundo importantes lecciones y experiencias: “Nuestros puntos fuertes son, la implicación de muchas sociedades científicas en la elaboración de una guía para el manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas (Guía GIRO), el enfoque integrador en unidades de obesidad acreditadas conjuntamente con la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO) y la integración de otras especialidades como la red de Atención Primaria, la Farmacia Comunitaria o los expertos en ejercicio físico para apostar por un abordaje de la enfermedad precoz, intenso, integral e interdisciplinar”)”. Con todo, subsisten debilidades, como “la falta de coordinación entre niveles asistenciales y la ausencia de políticas públicas más contundentes, como un Plan Nacional de Abordaje de la Obesidad en el Sistema Nacional de Salud”. El liderazgo científico y clínico en España de SEEDO le ha permitido en los últimos años copar un papel clave como interlocutor con administraciones públicas, sociedades científicas, asociaciones de pacientes, y el entorno académico e institucional. Junto a esto, resalta especialmente el papel realizado en un ambicioso programa de acreditación a nivel nacional de unidades de abordaje multidisciplinar de la obesidad. Actualmente, hay 25 unidades acreditadas por la SEEDO distribuidas a lo largo del territorio español, y están reunidas en un grupo de trabajo de la Sociedad. “La acreditación SEEDO garantiza un manejo óptimo de la obesidad, asegurando unos estándares de calidad homogéneos, pero permitiendo la integración en la red nacional de unidades especializadas, favoreciendo la comunicación, la transmisión de conocimiento, la investigación y la colaboración”, informó la Dra. Ciudin, responsable de este grupo. Los criterios de acreditación certifican que se cumplen altos estándares de calidad, técnicos y científicos en el diagnóstico, evaluación y tratamiento de la obesidad, como enfermedad crónica y multifactorial. Los centros acreditados destacan por ofrecer un abordaje integral, dentro de equipos que incluyen especialistas en Endocrinología, Nutrición, Psicología, Enfermería, cirugía de la obesidad, ejercicio físico. Los criterios de acreditación incluyen, además, la capacidad docente, “muy importante en el contexto de cambio de paradigma en la obesidad, para transmitir conocimiento tanto en el ámbito de los profesionales sanitarios como en la comunidad”, apostilla la Dra. Ciudin, quien añade que “los centros acreditan también capacidad de investigación clínica, lo que permite avanzar en el campo de desarrollo de nuevas guías clínicas, nuevos tratamientos y profundizar en el conocimiento sobre la enfermedad”. Munideporte.com
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