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Daniel Rubio Morales, fisioterapeuta colegiado (10199 CPM)

12/11/2019

Los calambres musculares

Los calambres musculares En este artículo vamos a desvelar el origen de los calambres musculares y aprenderemos cómo prevenir su aparición, así como de qué forma hay que actuar si los sufrimos durante el ejercicio. Los calambres son espasmos musculares involuntarios que pueden ser muy dolorosos. Al sufrirlo, la musculatura queda agarrotada y se puede palpar su tensión.

A diferencia de las contracturas, suelen durar unos segundos o pocos minutos. Pueden afectar a la población general, aunque son más propensos en los ancianos, embarazadas y deportistas. Se conoce que la causa de esta respuesta muscular inusual es una hiperexcitabilidad del sistema nervioso, en concreto de las motoneuronas alfa. La fatiga es un factor desencadenante para alterar las aferencias nerviosas e inhibir los receptores tendinosos que informan al cerebro sobre la fuerza de la contracción muscular. Los calambres suelen precipitarse por una contracción cuando el músculo está en posición acortada.

Los grupos musculares más afectados suelen ser los gemelos, cuádriceps o isquiotibiales. Son grupos musculares grandes, capaces de realizar contracciones potentes y que se solicitan de forma repetida durante los deportes que implican carrera. Por suerte, normalmente se resuelve al hacer un estiramiento pasivo del músculo afectado durante 15-30 segundos. El estiramiento puede repetirse hasta que alivie el calambre y también es útil realizar contracciones isométricas del músculo antagonista.

Existen varias razones que contribuyen a ese estado de fatiga muscular, para prevenir los calambres es importante conocerlas.

- La deshidratación. Influye la temperatura, humedad ambiental, tiempo e intensidad del ejercicio. Beber agua es suficiente para una correcta hidratación si no superamos la hora de ejercicio físico.

- El desequilibrio electrolítico. Por la pérdida de líquidos se puede alterar la concentración de magnesio, potasio y sodio. A partir de una hora de ejercicio físico es necesario incluir sales minerales y carbohidratos en nuestra bebida de reposición. Las bebidas isotónicas comerciales rara vez cumplen la proporción idónea de electrolitos y contienen demasiado azúcar. Un nutricionista sabrá aconsejarnos. Entre muchos alimentos destaca el plátano, por su fácil absorción y alto contenido en potasio y magnesio. Y los frutos secos como las almendras o avellanas.

- La mala condición física. Necesitamos una preparación física adecuada para evitar la fatiga temprana. Incluir ejercicios de fuerza y estiramientos en nuestra rutina de entrenamiento. Acudir al fisioterapeuta si se repite la sensación de ¨rampa¨ muscular. El fisioterapeuta es el profesional encargado de cuidar nuestro sistema músculoesquelético: detectará las sobrecargas, aplicará técnicas de recuperación muscular buscando el equilibrio de nuestro organismo y pautará los ejercicios necesarios para mantenerlo en armonía.

Daniel Rubio Morales, fisioterapeuta colegiado (10199 CPM)

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Deportistas Nº 86

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